La lectura constituye sin duda, la más importante adquisición de saberes, es la comprensión de un mensaje codificado en signos visuales (generalmente letras y cifras). Además, la lectura es ante todo un proceso mental y para mejorarlo debe tenerse una buena disposición y una actitud mental correcta.

Si observamos a un alumno en su hora de lectura es posible que comprobemos que no puede concentrarse, se distrae, busca otro elemento, duerme, anota algo en un papel, pregunta por la “prueba” del día siguiente, etc.

Otros estudiantes puede ser que lean y no les moleste, pero después cuando se los interroga no revelan haber entendido. Incluso es muy común que alguno no recuerde lo que acaba de leer. Sucede también que mientras “leen”, están imaginando y soñando otras cosas.

A partir de esto vale la pena preguntarnos ¿cuáles son las causas que hacen que los adolescentes pierdan el interés por leer? o mejor dicho ¿por qué los chicos no leen?.

Desde el punto de vista de la fase perceptiva visual identificamos alguno malos hábitos al leer.

Fijaciones cortas: El Campo visual es la capacidad de percepción que tienen nuestros ojos, o sea es todo lo que nosotros captamos, que se encuentra a nuestro alrededor, al mirar fijamente un objeto, dicho campo visual se encuentra entre los 180º.

Al leer hacemos fijaciones, esto significa que el ojo abarca un sector de la línea escogida, este sector se denomina Campo de Reconocimiento Visual en la Lectura.

Una de las barreras que debemos eliminar para una lectura integral es el estrecho campo visual y esto se logra ampliando nuestro campo visual de lectura, abarcando mayor cantidad de palabras por fijación

Regresión: La lectura de regresión consiste en volver atrás sobre lo leído, antes de terminar el párrafo. Muchas veces, se hace de forma inconsciente. La regresión provoca un efecto negativo sobre la velocidad de lectura y la comprensión de lo leído, porque divide el pensamiento y se pierde la idea general. Muchos lectores creen que con este medio se reafirma la comprensión de lo leído. Un lector ineficiente hace muchas regresiones. Así, por cada 
10 palabras en que sus ojos se mueven hacia adelante, vuelven 5 palabras hacia atrás. 
Mediante ejercicios adecuados eliminaremos las regresiones en la lectura y su repercusión negativa en la comprensión y eficacia lectora de los alumnos.

Subvocalización: La subvocalización consiste en repetir mentalmente lo que se lee. No se produce ninguna vibración, es decir, no hay ningún sonido; sin embargo, el lector “oye” como una voz dentro suyo. Es conocido el hecho de que los niños lean en voz alta. Esto es bien comprensible ya que lo hacen porque están aprendiendo a leer.

Este proceso sé llama Vocalización y puede ser de dos clases: consciente o inconsciente. La vocalización consciente es un fenómeno muy común. La vocalización inconsciente es también usual, y es el caso de las personas que no articulan los sonidos sino que utilizan la laringe: hacen vibrar involuntariamente las cuerdas vocales.

Estos dos tipos de vocalización son muy usados, sin embargo, por una gran cantidad de personas que no emiten sonidos al leer pero los ‘‘sienten” como si hablaran mentalmente. Este fenómeno se llama subvocalización.

 

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